Competencias

15 Preguntas para poner a prueba la inteligencia emocional

En una entrada anterior hablábamos de la inteligencia emocional y la definíamos como la capacidad que las personas pueden cultivar para reconocer, regular y controlar sus propias emociones. En muchas compañías, los reclutadores están buscando personas que tengan no solamente capacidades técnicas, sino que además presenten un alto desarrollo de su inteligencia emocional.

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En la vida laboral, la inteligencia emocional cumple un papel estratégico para gestionar eficazmente la productividad, sacar el mayor provecho de las capacidades y mantener el equilibrio entre los asuntos profesionales y los laborales.

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La regulación de la inteligencia emocional se logra trabajando en 4 aspectos fundamentales de la vida diaria: la gestión de las relaciones con otras personas, la empatía o conciencia social, la autoconciencia y la autogestión.

Muchas compañías están diseñando metodologías para medir la inteligencia emocional de sus candidatos, buscando establecer cuáles son las habilidades que tiene para percibir, controlar y evaluar sus emociones en el desarrollo de su trabajo.

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En una entrada publicada en el blog del Foro Económico Mundial, Phil Johnson, CEO y fundador del Master of Business Leadership (MBL), recomienda una lista con las siguientes 15 preguntas para realizar a los candidatos con el fin de medir el grado de desarrollo de su inteligencia emocional.

  1. ¿Cómo podría este trabajo ayudarle a lograr lo que quiere?
  2. ¿Qué cosas lo hacen reír?
  3. ¿Cuándo fue la última vez que se sintió avergonzad@?¿Qué ocurrió? ¿Cómo manejó la situación?
  4. ¿Qué actividades lo entusiasman?
  5. ¿Qué hace para divertirse?
  6. ¿Cuáles son dos de sus hábitos que le han funcionado bien?
  7. ¿Cómo recibe la ayuda de otras personas?
  8. ¿Se siente cómodo al pedir ayuda a otras personas?
  9. ¿Cuál es uno de los retos que tiene que superar todos los días?
  10. ¿Qué cosas lo hacen enojar?
  11. ¿Qué aspecto de su trabajo lo apasiona?
  12. ¿Cómo podría crear un mayor equilibrio en su vida?
  13. ¿Quién lo inspira? ¿Por qué?
  14. Durante un día normal, ¿se considera una persona con alta o baja energía?
  15. Durante un día cualquiera, ¿su enfoque principal está en los resultados o en las personas y sus emociones?

Las personan que se preocupan por desarrollar su inteligencia emocional actúan frente a los problemas generando soluciones efectivas. Entienden que no pueden hacerlo todo por sí solos, hacen un diagnóstico de sus responsabilidades y se fijan prioridades para completar sus tareas con éxito.

“La inteligencia emocional multiplica los resultados y la eficacia de la inteligencia intelectual”, escribe Phil Johnson en una entrada en su blog de Linkedln. “La labor emocional es el tipo de trabajo más difícil de hacer y, hasta ahora, el más fácil de evadir. Esa es la educación esencial que necesitamos para aceptar lo inimaginable”.

Por todo esto, las organizaciones deberían incluir a la inteligencia emocional y a todos los comportamientos que la componen como una de las competencias a evaluar durante sus evaluaciones de desempeño. Así podrá descubrir a los colaboradores que pueden convertirse en lideres de los equipos de trabajo y tomar decisiones inteligentes para incrementar la productividad y competitividad de las organizaciones.

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