Clima Organizacional

3 Consejos para transformar una cultura organizacional negativa

La cultura organizacional define la forma como sienten, piensan y actúan los colaboradores de una organización. Esta cultura se moldea a partir del estilo de liderazgo, de las relaciones entre compañeros y del conjunto de valores, conductas, normas y prácticas que estén presentes en el día a día de las compañías.

En este contexto, la actitud de los líderes y de los integrantes del equipo juega un papel fundamental a la hora de configurar una cultura organizacional amable, productiva y colaborativa. Los líderes y personas negativas pueden convertirse en un verdadero problema para el desempeño de la compañía.

Lea más acá: ¿Qué es la cultura organizacional?

Un líder que demuestre falta de actitud y que transmita negativismo en sus decisiones y actuaciones afecta la motivación de todo su equipo. Si sospecha que un clima de negativismo está afectando su organización, no busque la causa en otras personas, ya que el problema podría ser la forma y los hábitos con los que está conduciendo su compañía.

Recomendamos: “La cultura organizacional es el ADN de una compañía”, entrevista con Ricardo Matamala, CEO de OCC Consultores.

Estos son 3 consejos para convertirse en un líder positivo y frenar la expansión de una cultura negativa en su organización:

  1. Construir, no destruir:

Todas las personas necesitan recibir retroalimentación para mejorar su desempeño y alcanzar sus objetivos. Sin embargo, lo que los colaboradores necesitan no es recibir críticas destructivas que afecten su ánimo y los hagan sentir inútiles. La clave de una buena retroalimentación es reconocer los aciertos y aprovechar las oportunidades de mejora identificadas.

El tono del discurso es determinante para que los colaboradores reciban los comentarios con entusiasmo y sean conscientes de la necesidad de trabajar para corregir los errores y consolidar los aciertos. No se trata de lo que se dice, porque es necesario decir siempre la verdad y no difuminar la realidad, sino de cómo se dice.

Recalcarles a los colaboradores que la organización hace un esfuerzo y se toma el tiempo adecuado para compartir observaciones con respecto a la forma de comportarse y de realizar su trabajo es la mejor forma de transmitirles confianza y generar el compromiso necesario para optimizar el desempeño.

Lea también: 3 Acciones para promover una gran cultura organizacional

 

  1. Transparencia, la clave del éxito:

Las personas necesitan que se les hable con honestidad, que la información y las decisiones que tomen sus líderes se comuniquen con transparencia. Es fácil ser sincero cuando existen noticias positivas para divulgar, pero no lo es tanto cuando las novedades son negativas. Sin embargo, nunca se puede perder el rumbo y la honestidad debe guiar cada una de las decisiones en una empresa.

Una cultura negativa es aquella en la que se oculta información, se permiten los rumores y se interrumpe la comunicación de persona a persona, provocando malentendidos y controversias.

Los líderes deben evitar que se filtre información antes de comunicarla oficialmente, deben reunir a todo el grupo cada vez que sea necesario y transmitir las noticias, ya seas positivas o negativas sin ocultar la verdad.

La transparencia también es clave para la productividad. Una organización en la que están claros los roles, objetivos y funciones de cada colaborador es el escenario adecuado para desempañarse de la mejor manera, sabiendo que la retroalimentación siempre va a estar disponible para solucionar dudas, consolidar las fortalezas e identificar las oportunidades de mejora.

Consulte acá: La importancia de la honestidad en la cultura organizacional

  1. Positivismo, el compañero ideal:

Las personas que se centran siempre en lo negativo se causan un enorme daño y afectan el bienestar y desempeño de sus compañeros. Nadie quiere ir cada día a su oficina a que lo señalen por cada error que comete. Una gran cultura organizacional es aquella en la que se señalan y celebran más los aciertos que las equivocaciones.

Un líder debe agradecer por el esfuerzo que hacen sus colaboradores para cumplir con los proyectos asignados a pesar de los errores que se pudieran haber cometido y convertirlos en oportunidades para mejorar y no volver a caer en ellos.

Encontrar lo positivo de las personas las ayuda a encontrar mejores formas de corregir lo negativo. Un liderazgo negativo no hace más que desmotivar a los colaboradores y hacerlos creer que no vale la pena esforzarse por mejorar en una cultura en la que se resaltan los errores todo el tiempo y nunca se reconocen los éxitos.

Lea también: 4 Consejos para lograr una cultura organizacional productiva

Parte de ser un gran líder y generar una cultura organizacional adecuada está en cultivar la capacidad de comunicarse con las personas con palabras alentadoras, con agradecimiento, con transparencia y de una manera constructiva que permita aprovechar las oportunidades de mejora para convertirlas en fortalezas y optimizar la productividad y el compromiso de los colaboradores con su organización.

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