Clima Organizacional

5 Estrategias para lidiar con colaboradores conflictivos

Las empresas quieren tener en sus equipos empleados capacitados para adelantar con éxito las funciones que les fueron asignadas y que, además, se lleven bien con sus compañeros. Sin embargo, no siempre ocurre así. Por esta razón, los jefes deben saber lidiar con las diferencias e inconvenientes que sean causados por los mismos colaboradores de la organización.

Reconocer a un empleado conflictivo no es una tarea compleja: son aquellos que manifiestan constantemente su descontento con la empresa o su cargo, no acaban su trabajo a tiempo, difunden rumores malintencionados, presentan excusas para justificar cualquier falla o equivocación y generan un clima laboral negativo que afecta a la compañía.

Lo más recomendable es afrontar a estos colaboradores antes de que la productividad disminuya, los malentendidos aumenten, la motivación del equipo decaiga y los clientes, así como los demás miembros del equipo, empiecen a sentirse incómodos. Un informe de la Escuela de Negocios de Harvard calcula que mantener a un empleado problemático puede costar en promedio US$ 12.000 al año.  Una cifra nada desdeñable.

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Por lo tanto, no hay excusa para dejar que los conflictos causados por estos empleados escalen hasta terminar con la armonía y el bienestar del equipo. Para evitarlo explicaremos cinco estrategias que le ayudarán a gestionar a estos colaboradores:

  1. Socialización temprana

Comience por recolectar información relacionada con el colaborador que causa problemas. Interrogue de manera discreta a los demás miembros del equipo sobre la conducta del empleado y luego, cuando haya recopilado suficientes datos, reúnase con la persona conflictiva en un lugar donde puedan hablar sin interrupciones y explíquele los efectos y consecuencias que tienen sus actos sobre los procesos de la organización.

  1. Mentoring personalizado

Si bien el mentoring es una metodología frecuentemente utilizada para facilitar los procesos de aprendizaje y transferencia de conocimiento técnico, esta herramienta puede ser útil a la hora de fortalecer las competencias blandas de un empleado conflictivo. A través de la asignación de un mentor, podrá mejorar sus relaciones, aumentar su rendimiento y cambiar su actitud frente a su cargo y la empresa.

  1. Espacios de participación

Muchas empresas cuentan con espacios de participación en los que los colaboradores pueden expresarse de manera abierta y sincera con el ánimo de lograr consensos y encontrar alternativas para resolver conflictos con sus colegas y líderes. En McDonald’s, por ejemplo, realizan rap sessions, jornadas en las que todos el equipo puede confrontar al colaborador que ha estado causando conflictos y proponer sugerencias y alternativas de cambio.

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  1. Sistema de beneficios

Implementar un sistema de beneficios y compensaciones en función de los KPI’s puede ser una buena alternativa para provocar cambios. Premiar el cumplimiento de metas, reconocer en público los buenos comportamientos y promover el mérito son opciones que pueden generar cambios positivos en la actitud de los colaboradores. Dar feedback es un componente fundamental, no sólo se trata de dar incentivos monetarios.

  1. Evaluación de competencias

En ocasiones, los empleados conflictivos deben su bajo rendimiento a que están en el puesto equivocado o no cuentan con las habilidades necesarias para desempeñarse en el cargo para el cual fueron contratados. En este caso, aconsejamos realizar una evaluación de competencias que permita medir su rendimiento y, luego, diseñar en conjunto un Plan Individual de Desarrollo (PID).

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Cuando ninguna alternativa funciona

Existen conflictos que no pueden ser resueltos con tácticas organizacionales. A veces los empleados tienen personalidades que no se ajustan a la cultura de la organización. En últimas, llegado el extremo de que el colaborador no haya modificado su conducta tras varios avisos, es preferible prescindir de él y buscar un reemplazo.

Es importante recordar que todos atravesamos por momentos difíciles. Los gerentes tienen que tratar a los empleados conflictivos con la suficiente inteligencia emocional: deben ser positivos, comprensivos y propositivos. No deben intimidar ni amenazar al colaborador, sino actuar con empatía, ayudando a que comprenda la vocación de ayuda que tiene la compañía. 

Un clima laboral adecuado atrae nuevos talentos, retiene los mejores y mantiene motivado al equipo de trabajo

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