Productividad

4 Aspectos clave para evitar el burnout

En una entrada anterior hablábamos acerca del burnout, lo definíamos como el proceso de desgaste gradual mediante el cual las personas contraen un tipo de estrés laboral crónico y cuya evolución implica la pérdida total del interés por sus responsabilidades profesionales e incluso personales.

El burnout se presenta cuando el estrés se apodera de los colaboradores y afecta el estado de ánimo y la energía vital de las personas, que no logran establecer el equilibrio adecuado entre su vida personal y privada y el ejercicio de su profesión.

En tiempos de incertidumbre y problemas económicos y laborales, como los que se presentan en gran parte del mundo por esta época, es común que aumenten los niveles de estrés entre los colaboradores de las organizaciones. Tanto el exceso como la adicción al trabajo son las causas principales del burnout, lo cual puede terminar siendo una causa de la excesiva rotación laboral, que a su vez afecta la competitividad de la organización.

Las personas que presentan el síndrome de Burnout empiezan a sentir una fuerte fatiga mental y física que los lleva al distanciamiento con sus colegas, a un estado de somnolencia permanente, a una distracción y falta de concentración notorias y a la pérdida paulatina del interés por el cumplimiento de sus funciones profesionales e incluso por sus asunto personales y familiares, lo cual afecta directamente su salud y se refleja en su productividad y en la de la organización para la que trabaja.

Debido a esto, hoy vamos a reseñar 4 aspectos a tener en cuenta para encontrar ese equilibrio entre vida privaba y vida laboral, necesario para mantener un buen estado de ánimo, de salud y una óptima calidad de vida. Veamos:

1. Dedicar tiempo al ejercicio:

Para nadie es un secreto que el ejercicio es básico para mantener el bienestar tanto físico como mental de las personas. Una rutina efectiva de ejercicio ayuda a elevar los niveles de energía y satisfacción, con lo cual podemos afrontar de mejor manera las tareas y desafíos del día a día en la organización.

Aunque por el ajustado horario laboral parezca complicado dedicar el tiempo necesario para la actividad física, es posible aprovechar tiempo del fin de semana para ello o aplicar acciones tan sencillas como caminar hacia el trabajo o subir las escaleras en lugar de usar el ascensor. El objetivo es distraerse un poco, cambiar de actividad y mantener la forma adecuada para evitar que el trabajo se apodere de nuestra vida y termine causando desajustes físicos y emocionales.

2. Planear las actividades:

El equilibro entre vida personal y laboral empieza por la planeación de las tareas que debemos cumplir a diario. Fijar horarios para salir del trabajo y establecer un plan de cumplimiento de tareas y objetivos es básico para lograr ese equilibrio.

Dentro de esa planificación, es muy importante integrar otras actividades que permitan desconectarse del trabajo y recargar energías para disfrutar la vida y sentirse bien con el trabajo. Actividades como leer un libro, ir a cine, escuchar música y cenar con los amigos funcionan muy bien para salir de la rutina y mantener la motivación y la productividad laboral.

3. Descansar:

La planificación de las labores debe incluir, sin excepción alguna, el tiempo dedicado al descanso y a la atención de los asuntos personales y familiares. El descansar y compartir con la familia es necesario para alejarse un poco de los asuntos laborales y para mantener el bienestar de nuestra vida personal.

Tener claros los momentos, preferiblemente con fecha puntual, destinados a la familia y al descanso ayuda a organizar mejor el tiempo para realizar el trabajo en los plazos adecuados y para evitar dichas tareas releguen a un segundo plano las actividades familiares y personales.

4. Suprimir las actividades inútiles:

Las personas suelen consumir mucho tiempo de su jornada laboral en actividades poco provechosas tales como hablar demasiado sobre asuntos personales con los compañeros, consultar e interactuar continuamente sus redes sociales o hablar en exceso por celular.

Si realizamos un listado con las actividades poco productivas que nos demandan tiempo valioso en la oficina y empezamos a evitarlas, vamos a tener más tiempo para cumplir con nuestro trabajo, e incluso lograremos terminar nuestras obligaciones con anticipación para salir más temprano del trabajo y aprovechar mejor nuestro tiempo personal.

Como podemos ver, el equilibrio entre la vida profesional y la familiar no es tan difícil de lograr como parece. La clave del éxito está en planear las actividades laborales, distribuir el tiempo adecuado para el trabajo y para atender los asuntos personales y compartir con la familia, eliminar las actividades improductivas diarias que consumen tiempo de trabajo valioso y destinar el tiempo para descansar, recargar energías y salir de la rutina. El cambio puede empezar hoy mismo, depende de usted.

Evalúe el desempeño de su equipo fácilmente y aumente la productividad y la retención de talentos en su organización

Artículos Relacionados