Clima Organizacional

Horario laboral flexible, una decisión productiva

Actualmente en Europa y Estados Unidos la implementación de un horario laboral flexible es cada vez más frecuente por parte de las empresas con el objetivo de retener a su talento humano y evitar la excesiva rotación. En Latinoamérica esta situación no es muy común pero es cada vez más contemplada por los gerentes que  buscan estrategias para mejorar el bienestar de sus empleados y fortalecer la productividad de las organizaciones.

Establecer horarios flexibles es una medida que puede mejorar ostensiblemente el clima laboral en la organización, puesto que incide directamente en la satisfacción  y motivación de los empleados al permitirles cumplir con sus compromisos médicos, bancarios, familiares y académicos, generando así  un balance adecuado entre su vida laboral y personal.

Sin embargo, antes de tomar la decisión de flexibilizar los horarios, se debe realizar un minucioso estudio para diagnosticar cuales puestos de trabajo accederán al beneficio, ya que no todas las organizaciones ni los empleados podrían hacerlo dependiendo de sus funciones y del sector en el que se desempeñen. En departamentos que exigen una disponibilidad de tiempo completo, como los de mercadeo, de soporte y de atención al cliente por ejemplo, no funcionaría la medida puesto que se dejaría de cumplir con los compromisos y objetivos establecidos.

Luego de realizar el diagnostico, es recomendable establecer un manual de procedimiento que explique y justifique a cuales cargos y por cuales razones se les va a permitir esa posibilidad. La evaluación de cumplimiento de funciones y metas posterior a la implementación de la flexibilidad en el horario es un método que nos permitirá conocer el grado de efectividad de la medida.

Cuando hablamos de horario laboral flexible podemos tener tres variantes para aplicar:

  1. Libre: El empleado elige su propio horario laboral de acuerdo a sus necesidades y autonomía propia siempre y cuando cumpla con todas sus responsabilidades.
  2. Personal: El empleado decide su horario pero de antemano sabrá que debe cumplir con un mínimo de horas diarias dentro de las instalaciones de la organización.
  3. Fijo variado: El empleado elige previamente alguna de las opciones horarias que le ofrezca la empresa y deberá cumplirlo siempre de esa manera.

Es muy importante tener claro que no estamos hablando de una reducción de horas en las jornadas de trabajo de los empleados, se trata de optimizar la distribución del tiempo laboral, que en las ciudades latinoamericanas se pierde demasiado por asuntos como la movilidad y el clima, para mejorar el rendimiento individual y así mismo la productividad global de la compañía. Es una relación de doble vía en la que la empresa le da toda la confianza al empleado para permitirle fijar su horario de trabajo, al tiempo que es la responsabilidad propia del colaborador la que lo hará consciente de su decisión, sabiendo que debe cumplir unos objetivos y desempeñar sus funciones de la manera más productiva y eficaz posible.

La supervisión de este tipo de horarios debe ser minuciosa por parte de los superiores,  ellos deben creer en sus colaboradores e inculcarles que si se les va a permitir flexibilizar su horario es para que lo aprovechen de la mejor manera, rindan mejor en sus funciones y puedan atender satisfactoriamente sus asuntos personales.

El sentido de pertenencia con la organización, el nivel de satisfacción con su trabajo y la actitud responsable propias de los empleados son aspectos que incidirán finalmente en la productividad y el cumplimiento de las metas de la organización.

 

Evaluar el clima laboral de su compañía hará que sus empleados mejoren su productividad

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