Contratación

Interim Manager, el ejecutivo temporal

El Interim Manager es una clase de ejecutivo de alta dirección que se dedica a trabajar temporalmente con las organizaciones que lo requieran para llevar a cabo una misión específica. Son ejecutivos con una amplia trayectoria en la gestión de compañías y su incorporación a la empresa se da únicamente por un lapso de tiempo limitado y previamente determinado, para el cumplimiento de una tarea puntual, que suele ser urgente, y que la mayoria de veces, no en todas, consiste en resolver aspectos negativos o sortear las situaciones adversas por las que atraviesa la organización.

El concepto de Interim Manager nació al final de la década de 1970 en Holanda y desde entonces ha tomado bastante fuerza en toda Europa, mucho más en el Reino Unido, y en Estados Unidos, mayormente impulsado por la fuerte crisis económica que afecta a esas zonas geográficas desde hace cinco años, lo cual ha llevado a la fusión, reestructuración y, en el peor de los casos, desaparición de cientos de empresas de todos los sectores que fueron símbolos del poderío y el auge de la industria y la banca europea y norteamericana, pero que no resistieron los efectos de la crisis causada por la explosión de las burbujas hipotecarias y financieras del viejo continente, agravadas por la pésima situación por la que pasó Estados Unidos al mismo tiempo y de la que recién empieza a salir tímidamente.

La función del Interim Manager, casi siempre una sola especifica, puede incluir a cualquier departamento de las organizaciones, su tarea puede consistir en implementar el esquema de lanzamiento de un nuevo servicio o producto, en reestructurar una plantilla por completo para reducir costos, en gestionar el proceso de fusión o alianza estratégica con otra compañía, en sustituir a un directivo que está ausente temporalmente, en impulsar una nueva imagen o hacer el relanzamiento de la marca de la empresa, en gestionar una profunda crisis por la que atraviese la organización e incluso en llevar a cabo el cierre de una compañía que se ha rendido y finalmente se ha declarado en bancarrota.

La contratación del Interim Manager suele ser un proceso bastante rápido y limpio, por su carácter de temporal estos ejecutivos no están ligados a otras organizaciones formalmente y así se evita quitárselos a otra empresa, lo cual podría generar roces innecesarios. Gracias a la experiencia que va ganando en la ejecución de tareas concretas en otras compañías, el Interim Manager aporta conocimientos, estrategias y herramientas frescas e innovadoras para la concreción de la tarea que le ha sido encomendada.

Algunos de los principales atributos que se espera al incorporar un interim manager a una organización, son la objetividad y el compromiso con el que va a tomar las decisiones y a adoptar los cambios necesarios para cumplir con su labor. El no pertenecer a la plantilla de la organización lo provee de las condiciones necesarias para que sus determinaciones se basen únicamente en la necesidad, casi siempre urgente, de obtener los resultados que se han establecido previamente en un rango de tiempo determinado.

El aporte específico del Interim Manager a la compañía se basa en su trabajo previo en otras organizaciones, las referencias y recomendaciones que va ganando por cada tarea desarrollada son su carta de presentación para formar parte de nuevos y más complejos proyectos, su marca profesional depende directamente de la obtención de las metas y de sus métodos para lograrlo.

Este tipo de contratación netamente temporal, que suele ser vista en muchas empresas como no calificada o poco comprometida, no implica baja calidad ni reducción de la productividad debido a que estamos hablando de personas con experiencia en cargos ejecutivos que llega a aportar una visión diferente desde afuera de la empresa y toda su experiencia  y conocimiento para ayudar a la compañía a salir de un problema especifico o a cumplir con un objetivo puntual ya sea de ventas, marketing, posicionamiento, finanzas o de cualquier tipo que influya directamente en el futuro y estabilidad o recomposición de la organización.

Las personas que ocupan el cargo de Interim Manager también se ven beneficiadas con esta modalidad de trabajo, puesto que pueden ajustarla sus necesidades laborales y participar en diferentes proyectos que le pueden mejorar su calidad de vida y desarrollo profesional al poder decidir cuándo y en dónde trabajar. Incluso, puede haber ejecutivos que han perdido sus cargos, como consecuencia de los recortes o cierres de las organizaciones donde trabajaba anteriormente, que encuentran en este tipo de trabajo una oportunidad para reflotar su carrera.

La necesidad de salir de las crisis o estancamientos en los que entran algunas empresas, causadas en ocasiones por situaciones del mercado o por la toma de malas decisiones, ha cambiado los modelos de contratación y ha llevado a que la figura del Interim Manager sea una solución al alcance de la mano que funciona bastante bien para la consecución rápida de objetivos, metas y soluciones especificas tendientes a mejorar la productividad y la competitividad de las organizaciones.

Evaluar el clima laboral de su compañía hará que sus empleados mejoren su productividad

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