Productividad

Los CEO: un obstáculo en la transformación digital en las organizaciones

La tecnología ha evolucionado increíblemente en los últimos años y se ha convertido en un valioso instrumento para impulsar el desarrollo de las organizaciones y darles un valor agregado a la hora de enfrentarse a los enormes desafíos financieros, de marketing y operativos que imponen el mercado y los consumidores. Sin embargo, son muchas las empresas que no han entrado de lleno en la adopción de tecnologías y en la mayoría de los casos la causa es sorprendentemente el nulo o poco interés de su CEO para implementarlas.

Una investigación llamada Adoptar la tecnología digital: Un nuevo imperativo fue realizada por la Escuela de Administración Sloan del Massachusetts Institute of Technology en conjunto con la consultora tecnológica francesa Capgemini y destaca la urgente necesidad de implementar la transformación digital en las organizaciones como un elemento clave para impulsar significativamente las ventas y nuevos negocios de las compañías.

La transformación digital se refiere al proceso de adopción de las nuevas tecnologías digitales para lograr un incremento real en la productividad y desempeño de las organizaciones. Esta transformación implica un cambio en la visión de negocios mediante el uso de dispositivos móviles, redes sociales, marketing web, uso de Big Data y análisis y seguimiento de resultados por medio de software especializado.

El estudio del MIT y Capegemini  indica que los CEO no están facilitando el proceso de transformación digital y de adopción de las tecnologías como herramientas para mejorar la productividad en las organizaciones. El estudio incluyo la realización de entrevistas a 1500 presidentes y ejecutivos de todo el mundo y muestra que el 64% de los CEO no están involucrados en los procesos de transformación digital, mientras  que el 95% de los empleados sí lo está.

Sabemos que los CEOs son los encargados de supervisar la ejecución de las estrategias de sus organizaciones y por esta razón cuando una empresa decida adoptar un proceso de transformación tecnológica su CEO tendrá la misión de articular a su equipo de talento humano en torno a la iniciativa, crear un cronograma para lograrlo y liderar el proceso con unos objetivos que puedan realmente lograrse y medirse para establecer su evolución.

En cuanto a los niveles de adopción e implementación de tecnologías el estudio indica que únicamente el 15% de las organizaciones están en la categoría de elevada sofisticación tecnológica, esto quiere decir que están seguras del potencial y beneficios que ofrecen las nuevas tecnologías y que las explotan eficientemente logrando resultados rápidos.

El 6% de las compañías están en el grupo que implementa con rapidez las tecnológicas pero no tienen una visión ni plan de desarrollo adecuado y efectivo a la hora de sacarles provecho. Por el contrario, un 16% de las empresas adoptan y administran las tecnologías eficazmente pero su implementación es demasiado lenta y no permite los mejores resultados.

Finalmente, encontramos el dato más diciente del estudio puesto que el 66% de las empresas son principiantes en la implementación y uso de las tecnologías, y en la mayoría de los casos esas tecnologías no corresponden a nada más que el manejo del correo electrónico y alguna red social.

Este panorama nos demuestra el lento, y en algunos casos inexistente, proceso de transformación digital que están llevando a cabo las empresas, lo cual tiene visibles consecuencias negativas en la productividad y competitividad con respecto a las organizaciones que si aprovechan las múltiples ventajas que supone un proceso planificado y efectivo de adopción y puesta en marcha de tecnologías para impulsar sus actividades y alcanzar más rápidamente sus metas corporativas.

Los CEO de las compañías deberían ser consientes de la importancia de adoptar una visión estratégica de la tecnología como un aliado excepcional para mejorar los procesos productivos de sus negocios. Un buen primer paso para lograr éxito en el proceso de transformación digital es identificar los puntos más fuertes y débiles de la compañía para fortalecerlos y mejorarlos  por medio de herramientas digitales adecuadas a cada necesidad.

Un CEO apático y desinteresado con respecto a las tecnologías se convierte en un obstáculo para desarrollar una visión estratégica digital que permita un crecimiento real de la organización y que aproveche las ventajas que implican el proceso de transformación digital. Adaptarse a la realidad tecnológica actual es la solución, negarse es el inicio para perder visibilidad y competitividad en el mercado.

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