Clima Organizacional

4 Prácticas para tener un clima laboral más humano y amigable

Las personas pasan alrededor de un tercio del día en su oficina. Por ello, es imprescindible que las organizaciones dediquen un gran esfuerzo para crear experiencias positivas que impulsen el bienestar, la confianza y el compromiso de los colaboradores con su trabajo, sus compañeros y sus directores.

Las compañías que cuentan con un clima laboral con condiciones poco amigables (incluyendo factores como preferencias personales, envidias, rumores, falta de claridad en la comunicación y ausencia de retroalimentación) para desarrollar las actividades cotidianas, son el escenario perfecto para que la tasa de rotación de los colaboradores se dispare y el avance de los proyectos en marcha se reduzca notablemente.

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Para conseguir un clima laboral constructivo, flexible y colaborativo, las organizaciones deben ser capaces de conectar las necesidades y propósitos de sus empleados con los objetivos que buscan alcanzar a nivel global. La sinergia que exista entre el esfuerzo de los equipos de trabajo y la misión de la organización es vital para que todos los involucrados tengan éxito a nivel personal y grupal.

Para lograrlo, hoy queremos destacar 4 prácticas que pueden ayudar a los líderes en el propósito de convertir a sus organizaciones en lugares más humanos y amigables para que sus colaboradores se sientan felices, satisfechos y alcancen más rápido y de la mejora manera las metas que les han sido asignadas. Veamos:

  1. Crear una cultura de positivismo:

Una cultura organizacional que se enfoque en la celebración de los logros grupales e individuales y en la conversión de los fracasos en oportunidades de mejora permite aumentar el optimismo y abrir la mente de los colaboradores para encontrar nuevas maneras de superar los desafíos del día a día.

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Basta con empezar las reuniones de equipo compartiendo las victorias personales, ya sean familiares, laborales o espirituales, de algún miembro del equipo. Las emociones positivas amplían el pensamiento y la perspectiva de las personas, lo cual es un activo invaluable para resolver problemas y marcar la diferencia.

  1. Desarrollar una mentalidad de fortalezas:

Una mentalidad organizacional basada en el reconocimiento y consolidación de las fortalezas con las que cuenta cada integrante del equipo es el primer paso para identificar las debilidades e impulsar la búsqueda de soluciones para convertirlas en oportunidades de mejora. Antes que criticar, se deben reconocer los logros de los equipos y construir estrategias de mejora basándose en las buenas practicas y en los logros alcanzados.

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Muchas organizaciones se enfocan únicamente en los errores de sus colaboradores. Sin embargo, las fortalezas son las competencias con mayor desarrollo y las que impulsan la motivación y energía de los colaboradores. Cuando se combina una mentalidad que se enfoca en esas fortalezas, al tiempo que se promueve la búsqueda de ideas para cerrar las brechas, se alcanza el máximo rendimiento de los empleados.

  1. Inculcar el sentido de pertenencia

El sentido de pertenencia es una de las necesidades humanas más básicas que existen. Las personas necesitan sentirse parte fundamental en un grupo de trabajo, conectarse y complementar sus competencias con las de sus compañeros para cumplir con sus objetivos, además de entender con claridad cuál es la importancia del rol que juegan en la organización.

Una de las mejores formas de inculcar la pertenencia es hacer parejas de trabajo cada semana y asignarles un reto que deben cumplir durante ese lapso. Esta practica permite crear conciencia en los empleados sobre los diferentes estilos de trabajo y pensamiento que existen, al tiempo que exige aumentar la tolerancia y la necesidad de trabajar en equipo y aunar los esfuerzos para alcanzar los objetivos esperados.

  1. Ayudar a los colaboradores a identificar sus valores personales

Los valores en los que está soportada una organización deben coincidir con los valores personales de sus colaboradores para crear una cultura organizacional enfocada en una visión común que permita alcanzar los objetivos alineando los esfuerzos y beneficiando a todos los integrantes del equipo.

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Hacer talleres y entregar las herramientas que permitan a los colaboradores conocer y definir cuales son sus propios valores fundamentales es clave para conocer sus expectativas y necesidades y encontrar la forma de conectarlas con la visión y los valores corporativos. De esta forma se logrará impulsar la pertenencia, la satisfacción y la creación de relaciones positivas y colaborativas.

Un clima laboral adecuado depende en gran medida de la creación de una cultura organizacional que de la mayor importancia a la humanización del lugar de trabajo. Esto incluye ideales como la construcción de relaciones laborales confiables y de alta calidad, de crecimiento personal y de desarrollo profesional.

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Todas las organizaciones tienen grandes objetivos, lograrlos será mucho más fácil cuando sus colaboradores se sientan satisfechos, valoradores y parte fundamental de una compañía que basa su trabajo en el positivismo, la celebración de los pequeños y grandes logros, el reconocimiento de las fortalezas y la creación de escenarios para convertir las debilidades en oportunidades de mejora.

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