Clima Organizacional

Cómo manejar a las personas negativas y cuidar el clima laboral

Como siempre lo hemos dicho, un buen clima laboral es la puerta de entrada para aumentar y consolidar la productividad, satisfacción y motivación de los colaboradores en una organización. Como en cualquier otro aspecto de la vida, es común que en los ambientes de trabajo se presenten situaciones complejas que impliquen a jefes, compañeros y subalternos conflictivos, irresponsables, negativos e irrespetuosos.

El negativismo y las actitudes pesimistas son contagiosas y pueden transmitirse de un colaborador a otro en las organizaciones, situación que sería nefasta para el mantenimiento de un clima laboral amigable, colaborativo y positivo. Esas actitudes pueden provocar desconfianza, problemas, peleas, perdida de compromiso e incluso disminuir la participación de la plantilla en los proyectos de la organización.

El persistente negativismo y pesimismo de un colaborador puede influir notablemente en la forma como sus compañeros de trabajo perciben e interpretan las situaciones que se presentan en la compañía día tras día. El negativismo no está presente únicamente en los comentarios que realice una persona, lo está también en las acciones y actitudes con que se asuman los problemas y retos al interior de la organización.

Es cierto que no es sencillo mantener una actitud positiva y optimista todos los días debido a la gran cantidad de factores que pueden cambiar nuestro humor o afectar nuestra vida, pero es también muy cierto que asumir el trabajo con constante pesimismo puede traer consecuencias muy negativas para la salud, la mente, la carrera laboral, el compromiso con la compañía, la satisfacción personal y el propio éxito de la organización.

El trabajo en equipo es fundamental para la consecución de las metas corporativas, si en esos equipos existe una persona que manifieste su reiterado pesimismo y actitudes negativas, sin duda el trabajo de los demás va a verse notablemente afectado.  Por esta razón, vamos  revisar 3 consejos prácticos para no dejarse contagiar del negativismo que puede estar rondando en su compañía. Veamos:

1. No se involucre con los pesimistas:

Es importante tratar de ayudar a sus compañeros a resolver sus problemas, laborales e incluso personales, pero no es recomendable poner mucha atención y energía en personas negativas y que no ponen de su parte para solucionar las situaciones, esto sólo lo desgastará y causará frustración al no encontrar salidas. Ayudar a los demás está bien, pero no tenemos por qué ser los responsables de los problemas de los demás y menos convertirnos en sus psicólogos.

Evaluar el clima laboral de su compañía hará que sus empleados mejoren su productividad y bienestar

2. Evite discutir con ellos:

Cada vez que una persona pesimista emita sus opiniones y conceptos, evite entrar en discusión con ellas. Si usted trata de imponer su opinión, sólo logrará obtener protestas, contradicciones y alegatos repetidamente. Es claro que todo debe arreglarse por medio del dialogo, pero si la otra persona es intransigente, evite entrar en conflictos y no se exalte. Recordemos que la negatividad se transmite y puede fomentar esa actitud en todo el grupo de trabajo y afectar el clima laboral.

3. Valore las cosas positivas:

Estar expuesto todo el día al negativismo y pesimismo de alguno de sus compañeros de trabajo terminará por afectarlo de alguna manera. Por esta razón, es muy beneficioso hacer un examen y escribir una lista de todas las cosas y situaciones positivas que le suceden en su vida, tanto laboral como personal, lo cual lo impulsará a conseguir sus metas y hará que el trabajo no se convierta en una tortura al lado de personas negativas con las que tiene que compartir su día a día.

Es muy difícil convivir 8 horas al día con las mismas personas en el espacio de trabajo, por ello lo ideal es mantener un ambiente laboral amigable y colaborativo, con el fin de llevar adelante con éxito nuestras funciones. Trabajar satisfechos produce resultados mucho más favorables que al no hacerlo. Por esta razón, cuando no se sienta satisfecho o a gusto con alguna situación en el ambiente de trabajo, comuníquelo a la dirección para encontrar la solución al problema.

El negativismo implica la circulación de falsos rumores sobre otras personas, la resistencia a trabajar en equipo o a aceptar los cambios que la empresa establezca, ya sean físicos, de método de trabajo o de organigrama laboral. Por esta razón, cuando ya ha intentado evitar afectarse por las actitudes de sus compañeros, lo mejor será acudir a los jefes para que tomen acciones al respecto y le ayuden a mantener el buen clima laboral que todos deseamos en nuestro trabajo.

Evalúe el desempeño de su equipo fácilmente y aumente la productividad y la retención de talentos en su organización

Artículos Relacionados