Perfeccionismo: perjudicial para los colaboradores y las empresas

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En las entrevistas de trabajo suele mencionarse el perfeccionismo como un defecto disfrazado de virtud, algo que no es bueno, pero que de cierto modo habla bien de nuestro trabajo. Sabemos que el entorno competitivo y acelerado de la actualidad implica un ritmo de trabajo que demanda altos estándares de calidad, velocidad y resultados. Por lo cual, mencionar que una de tus características es el perfeccionismo parece una buena forma de agradar a los reclutadores. Pero ¿Qué tan bueno es querer que todo salga excelente siempre?   

En este artículo queremos hablar sobre las implicaciones del perfeccionismo en el trabajo y si debe ser mencionado como una virtud o si es mejor transformarlo para que no se convierta en un problema. ¡Empecemos! 

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¿Qué es perfeccionismo en el trabajo? 

Es querer terminar algo sin errores ni defectos. En pocas palabras es el deseo de alcanzar una meta sin imprevistos en el camino para lograr resultados excelentes.  

Perfeccionismo en el trabajo: ¿Virtud o defecto?

El perfeccionismo en pequeñas dosis ayuda a que se preste mayor atención a los detalles, pero cuando es extremo puede llegar a convertirse en un problema, tanto para la persona, como para la empresa.

Consecuencias del perfeccionismo en el trabajo

Estudios muestran que tener expectativas muy altas y estar en la constante búsqueda de que todo salga excelente puede causar ansiedad, aumento del estrés y depresión. Es decir, que el perfeccionismo desencadena enfermedades físicas, mentales y emocionales. Además, puede tener consecuencias negativas en el trabajo. Como por ejemplo:

No cumplir con los plazos 

Cuando se es demasiado perfeccionista, es difícil estar conforme con el resultado final, siempre habrá algo que mejorar y rectificar. Esto puede ocasionar retrasos. 

Dificultad para delegar 

Generalmente, el perfeccionista tiene la idea de que solo él puede ejecutar las tareas de la mejor forma. Esto implica que se cargue de trabajo, aumente el estrés y la frustración. Además, de no permitir otras perspectivas e ideas. 

Baja tolerancia al fracaso 

Para un perfeccionista es abrumador pensar en no cumplir las expectativas. Esto puede desencadenar intolerancia hacia los errores, inflexibilidad con el equipo y mal clima laboral. 

Dificultad para solucionar problemas

El miedo a cometer errores dificulta que la capacidad resolutiva se active. Un perfeccionista generalmente busca que las cosas se ejecuten de acuerdo a su plan, así que los problemas le generan un gran conflicto interno. 

Estrés, sobre carga laboral y depresión 

Estos factores que desencadena el perfeccionismo extremo se ven reflejados en baja productividad, desempeño deficiente y cero motivación. Lo que termina convirtiéndose en una pesadilla, tanto para la empresa, como para el colaborador. 

Cómo saber si soy un perfeccionista 

Según expertos del Centro de Psicología Área Humana, ubicado en Madrid, España, el perfeccionismo puede reconocerse a través de las siguientes manifestaciones:

  • Posponer frecuentemente el inicio de una tarea o proyecto
  • Dificultad para terminar un trabajo 
  • Obsesión por los detalles y meticulosidad extrema 
  • Miedo a cometer errores 
  • Desmotivación ante los fracasos o dificultades 
  • Insatisfacción ante tus logros 
  • Comparación excesiva con las demás personas

En esta charla TED se demuestra, a través del testimonio de la psicoterapeuta y conferencista, Petra Kolber, que el perfeccionismo puede ser causado por experiencias pasadas y dinámicas del entorno que provocan que los sujetos creen una coraza para ocultar miedo, decepción y frustración. Sin embargo, es posible detectarlo y hacer algo al respecto para lograr “desintoxicarse del perfeccionismo” y tener una vida más feliz.

Para qué buscar la perfección si puedes ser resiliente 

Algunas organizaciones exigen estándares de calidad muy altos, lo cual no está mal si se sabe gestionar al talento humano para alcanzarlos. Pero si el objetivo es llegar a la meta sin tener en cuenta el factor humano y exigiendo el perfeccionismo, el resultado será resentimiento y agotamiento por parte de los colaboradores.

Fortalecer una cultura de resiliencia, es decir, contar con colaboradores que tengan la capacidad de superar problemas y adaptarse a los cambios es una mejor manera de alcanzar las metas. No se trata de bajar los estándares de calidad, sino de aterrizar las ideas y entender que en el camino pueden presentarse dificultades que afecten el resultado final y de las cuales es importante aprender, en vez de recurrir a la frustración. Para lograrlo, puedes implementar las siguientes acciones: 

  • Reconoce el esfuerzo de tus colaboradores en el proceso y no solamente el resultado
  • Sé humano y empático con tu equipo de trabajo. Muéstrales que los errores pueden cometerse y que lo importante es reconocerlo para aprender de ello 
  • Promueve una comunicación clara y abierta, en donde los colaboradores se sientan cómodos de decirte cualquier sentimiento o idea que tengan 
  • Sé realista con los objetivos y acompaña a tus colaboradores en el proceso
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